La principal diferencia está en su cultura y valores, la organización 2.0 confía mucho más en sus colaboradores, trabaja con estructuras de red, fomenta la creatividad y la innovación, apoya el desarrollo de sus colaboradores y les facilita las herramientas necesarias.
Es más flexible, trabaja por resultados, no por horas de presencia, contrata más talento y menos “calienta sillas”.
Sus líderes, lideran más por valores y menos por objetivos, son mas coordinadores y motivadores que “Jefes”.
No necesita del control para conseguir resultados, sino del talento y de la propia iniciativa de sus colaboradores, los trata como adultos responsables, involucrándolos en los objetivos de la empresa.
La empresa 2.0 nos contrata para que le aportemos valor, no presencia, nos da libertad y las herramientas necesarias para poder conseguirlo, nuestra relación con ella, será más una relación meritocratica, en la que nuestros resultados son los que hablaran de nosotros.
Este nuevo estilo de gestión y de organización creara empresas mucho más eficientes.
No se puede ser una empresa 2.0 con trabajadores que tienen mentalidad 1.0.
Se acabo el café para todos, “el café es para los que venden” parafraseando a Alec Baldwin en una famosa escena de la película Glengarry Glen Ross.
J.Cuni