La creciente incertidumbre social, económica y política exige de nosotros, que dejemos de fantasear acerca de lo que las deberíamos ser, para dedicarnos seriamente a explorar la realidad de lo que somos y lo que podemos llegar a ser, para lo que necesitamos una buena dosis de humildad. Humildad para reconocer que el territorio ha cambiado absolutamente, y que necesitamos con urgencia nuevos mapas que nos permitan orientarnos en el futuro.
En el mundo emergente de las ciencias de la complejidad y la incertidumbre, debemos de cuestionar nuestros modelos mentales en palabras de Ralph D. Stacey “Vivimos en la permanente contradicción de experimentar la realidad de la incertidumbre, y la creencia de que todavía podemos elegir el destino de nuestras vidas.”
Lo desconocido y lo imprevisible es la norma, desaprender, cuestionar, futuros emergentes, innovaciones disruptivas, cambios de modelos sociales, el fin de un modelo de sociedad, la concentración del poder financiero el único poder con capacidad de cambiar las cosas….a peor…el fin de los estados y el principio de las corporaciones transnacionales en un mundo global e interconectado sin otra ideología más que la puramente capitalista.
¿Cómo sobrevivir en este escenario ¿Que podemos hacer para mantener una cierta vigencia de mercado como profesionales?
La clave está en el individuo, la unidad central de esta nueva realidad, los grandes cambios de los últimos años los han producido individuos en sus garajes, con pasión y visión.
La autoorganización, la capacidad de gestionar la incertidumbre, el desarrollo de habilidades adaptativas, la capacidad de persuadir, con nuestras ideas y servicios ofrecidos.
El desarrollo de destrezas, en sectores alejados entre sí, nos da la posibilidad de diferenciarnos y de descubrir nuevos nichos de mercado poco competidos en los que poder destacar y diferenciarnos.
La pasión por lo que hacemos, buscar aquello en lo que somos buenos bien sea por nuestras habilidades o por la pasión que nos arrastra a trabajar con gran motivación, el 90% del éxito es la persistencia.
La capacidad de asumir riesgos, y de encontrase cómodo en la indefinición, son herramientas muy útiles en el escenario actual….el control no existe solo existe una vaga ilusión del mismo
Deberemos desarrollar un pensamiento desadaptativo que nos ayude a sobrevivir en la incertidumbre, no sobreestimar más bien cuestionar ,evitar al máximo la generalización en las valoraciones, limitar el pensamiento categórico y abrir lamente a lo desconocido, revisar nuestro etiquetado social y profesional, profundizar en las señales y mejorar nuestra capacidad de observación, ver oportunidades donde otros ven amenazas, trivializar y cuestionar lo importante que somos, aceptar lo que puedes cambiar y lo que no, exiliar el pensamiento negativo, practicando un optimismo realista, reinterpretar la realidad en base al pragmatismo y no a los sentimientos, en fin como dice eslogan de Johnnie Walker
J.Cuni
Que la experiencia es un grado, creo que no merece discusión, lo que quizás si la merece, es la calidad de la misma, hacerse mayor, cumplir años, no te vuelve más sabio o experimentado.
La experiencia se adquiere a través de la repetición de hechos o situaciones que nos llevan a perfeccionar nuestra técnica y habilidad en la toma de decisiones acertadas, nos convierten en más eficaces y efectivos, es también el resultado de la reflexión y el análisis de los múltiples errores cometidos.
La experiencia requiere del conocimiento, para llegar a ser verdaderamente efectiva, suelo contar en mis cursos que hay dos tipos de experiencias: la acumulativa, es aquella que permite ir aprendiendo y mejorando los conocimientos y habilidades, y la repetitiva, en la que no se perfeccionan ni adquieren nuevos conocimientos y se siguen cometiendo los mismos errores una y otra vez.
Es también obvio que el conocimiento puesto en práctica con la motivación necesaria es la forma de adquirir experiencia, si el proceso no se estanca, al cabo de los años nuestras capacidades van cambiando y nuestro “principio de Peter” se mueve de forma ascendente, siendo cada vez más hábiles para desarrollar tareas de mayor nivel, y al mismo tiempo perdiendo habilidad en tareas más básicas.
J.Cuni
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